sábado, 30 de abril de 2016

Arte Sanador




El trabajo artesanal  nos permite crear y en ese proceso re- crearnos, escucharnos, sanarnos. Nos conectamos con lo bello, tanto en nosotros como en nuestro producto.
Es un momento íntimo en el que cesan las prisas. Tiempo  líquido donde los  inconvenientes, los enojos, las tensiones  se desanudan a la par que nuestro trabajo se anuda, crece. Hay muchos motivos por los que deberías empezar a tejer o a hacer alguna artesanía. Es la comprobación del refrán que dice que la paciencia tiene frutos.

Cada artesanía, que puede tomar la forma de brotes  de limonero, de  un budín de zanahoria, de un cuento, o de  una manta
para el sillón, requiere que  realicemos una nueva síntesis  de esas materias primas, que  las transformemos  haciéndolas nuestras. Además nos aportan la satisfacción de haberlo logrado.
Las preocupaciones y la rutina nos producen stress. Esa sensación de malestar, de  que corremos sin parar, de que el tiempo nunca alcanza, disminuye nuestra calidad de vida, repercutiendo en nuestro humor, en nuestros vínculos, en el balance que hacemos del día a día. Nos pone opacos, grises. No reflejamos la luz.

Parece osado, hasta desafiante invertir parte de esas valiosas horas  en  el placer. Meternos de lleno en una actividad artesanal  implica abrir un paréntesis necesario ante los  temas que nos agobian y dejar fluir entre nuestros hilos un poco de las canciones de la niñez, algo del olor a tierra mojada, quizás el recuerdo de esas tardes de verano soñando bajo un sauce,o tal vez alguna penita por lo que no pudo ser…
Cuando el espacio en el que nos proyectamos es menos  estructurado, nos permite un mayor despliegue de recursos para combatir el estrés mediante el arte. En un lienzo nos revelamos a través de la organización de las  formas,  los colores, las  luces , las sombras . Algo similar ocurre cuando traducimos nuestra creatividad  en letras capaces de retratar infinitos mundos.
 Para seguir leyendo, este es un gran artículo, aunque un poco extenso : El Estres y el Arte de Amargarnos la vida.

Los invito a compartir sus experiencias, así como sus reflexiones en esta forma tan personal de arteterapia que muchos disfrutamos.

     Saludos
    Ana Previgliano